Posted by: notanythinggoes on: April 23, 2009
Existen muchisimos argumentos que apoyan la Eutanasia que parten de la frase “dignidad humana”. Del mismo modo, existe una igual cantidad de argumentos opositores que se apoyan en las mismas dos palabras, en esas misteriosas y controversiales catorce letras.
Antes de comenzar a discutirlas, pienso explicar a qué exactamente se refiere el término, EUTANASIA. Pues, a lo siguiente: del griego ”eu” que significa bueno y “thanatos”, muerte; “Buena muerte”. La eutanasia sería entonces, toda acción por parte del personal médico o en individuos cercanos al enfermo que ocasiona la muerte inmediata de éste con el fin de evitarle sufrimientos insoportables o la prolongación artificial de su vida.
El concepto de dignidad humana, es utilizado por las personas que defienden la eutanasia al decir que se refiere al derecho del enfermo en escoger y decidir sobre el momento y las circumstancias de su propia muerte, los opositores lo utilizan al decir que la dignidad humana en sí es lo que los hace estar en contra del acto mismo. Esto porque el ser humano tiene el derecho a la inviolabilidad de la vida, y porque elegir el momento de la muerte de una persona es un acto que va contra la moral, no necesariamente con fundamentos religiosos.
Hasta hace poco yo era fiel partidiaria de la eutanasia. Eso cambio, ¿qué me pasó? Bueno, pues que fui a un concurso de debate y me abrieron los ojos, o más bien, me quitaron los anteojos color de rosa y me hicieron darme cuenta que la eutanasia es una forma disfrazada de homicidio, al igual que lo es el aborto y la pena de muerte.
Mi punto es, mi posición con respecto a esos dos polémicos temas, es opositoria, puesto que creo fervientemente que no es nuestra decisión el momento en que nuestra vida termina, o continúa. Mucho menos la de alguien más. No es nuestro trabajo escoger quién vive y quién muere, hay alguien más que se encarga, alguien que tiene una idea más clara del panorama. Puede que sea Dios, puede que sea el Destino, el Universo, la “Santa Energía”. Whatever. En mi opinión, yo no soy quién para decidir sobre la muerte. Ningún otro ser humano lo es.
Asimismo, existen otros dos terminos que se aplican en casos similares, o completamente opuestos a la eutanasia, como lo son la Distanasia, es decir los intentos por prolongar la vida del enfermo sin tomar en cuenta su sufrimiento. Y la ortotanasia que se refiere a la defensa del derecho de morir dignamente, es decir, sin empleo de métodos y medios extraordinarios para el mantenimiento de la vida. Difiere de la Eutanasia en que no interfiere en ningun momento y de ninguna manera en la muerte del paciente, sólo deja que la vida siga su curso.